viernes, 7 de mayo de 2010

CRONIRIA

Ayer tuve la oportunidad de asistir a la presentación del libro Croniria, de la poeta -o poetisa, como prefieran- Raquel Lanseros, en el museo Ramón Gaya de Murcia.
Hace poco que la descubrí y me encanta. Y como no me gusta hablar de la poesía, ni describirla, sin sentir una suerte de pudor o de palabras vacías, os dejo directamente con algunos de sus poemas.


BELLO CON ALMA

Casi todas las cosas las sabías
querido cuerpo mío
frágil lente de fuego.

Casi todas las cosas que he aprendido
me las anticipaste
con un temblor ligero
con una obcecación inexplicable
con el ánimo huidizo de las nubes
con un festín de ganas.

Lástima de certeza inadvertida.

Cuánto esfuerzo de análisis
qué dura disección de la existencia
para que el algoritmo de la razón arroje
al fin, en fin, por fin
un resultado idéntico
al fruto de la piel.

Sabiduría instintiva de la usanza
código secular de la epidermis
acerca a mí tu cáliz.


CERTIFICADO DE HUELLA

Cuando me cerca el sueño como un yunque de plomo
te recuerdo caliente de huesos y de sangre
tu andamiaje de urgencia complaciente
tu denso palpitar junto a mi estómago.

Porque entrasete en mi casa
cuando la luz brotaba desde el este
eres una promesa
un comenzar perpetuo
la alegría virginal de los cerezos.

Permaneces. Encarnas. Formas parte.
En el último instante
arderás lentamente delante de mis ojos
como si nunca te hubieras alejado.


A LAS ÓRDENES DEL VIENTO

Me habría gustado ser discípula de Ícaro.
Hubiera sido hermoso festejar
las bodas de Calixto y Melibea.
Me habría gustado ser
un hitita ante la reina Nefertari
el joven Werther en Río de Janeiro
la deslumbrante dama sevillana
por la que Don José rechazó a Carmen.

Yo quisiera habier sido el huerto del poeta
con su verde árbol y su pozo blanco
el inspector fiscal
con el que conversara Maiakovski.

Me habría gustado amarte. Te lo juro.

Sólo que muchas veces la voluntad no basta.


HIT THE ROAD, JACK

La autopista es el tiempo que tarda en convertirse
el principio en el término.
Entretanto en el día que me quieras.

No se pisan jamás las mismas huellas
-Heráclito dijo algo parecido-
sin embargo conducen al lugar donde estamos.

Nunca le tengas miedo al horizonte
no hay placer más sabroso que el trayecto.
Acepta el pan servido en cualquier parte
disfruta del asilo que te ofrezcan
pero ten preparadas las maletas.

Aprende por tu bien el arte de marcharte
siempre un segundo antes de que te hayan echado.

3 comentarios:

Joselu dijo...

La verdad es que en una primera lectura causan una buena impresión. Hay imágenes poéticas afortunadas y no es un discurso previsible. Sorprende. Cabría leerlo más en profundidad, pero me ha gustado.
Un saludo.

caperucitazul dijo...

Te animo a que lo leas, Joselu. Es una autora todavía bastante joven y el libro quizás tiene una calidad desigual, pero aún así hay poemas que me parecen bastante logrados.
Un abrazo.

cabopá dijo...

Yo también estuve en el Gaya...Y sí la poeta recitó muy bien sus poemas....Me gustó
Pasaba por aquí y me he asomado a tu ventana...
Besicos.