lunes, 26 de octubre de 2009

Rabia

Charlando esta mañana con ciertos compañeros, se notaba un ambiente tenso. ¿El motivo? Rumorología varia: que si la cosa está muy mal, que si no nos van a pagar, que si la Consejería está en quiebra...No soy dada a hacer caso de tales comentarios catastrofistras (aunque reconozco que a veces me preocupa el devenir económico que nos espera), sin embargo, he salido de la sala con una sensación de desesperanza: es cierto que trabajamos para vivir, pero, ¿y la calidad de nuestro trabajo? ¿y la calidad de nuestro sistema educativo? ¿por qué no nos merece la misma preocupación que el sueldo que cobramos a fin de mes? ¿por qué no nos exaltamos y gritamos cuando se desvirtúan constantemente el conocimiento, el trabajo y el esfuerzo por parte de quienes crean y modifican a su antojo e interés, la educación de nuestro país?
Simplemente, porque somos unos funcionarios aborregados; porque la mitad de los docentes están ahí por las condiciones económicas y laborales, no por el amor a la enseñanza, y menos aún, por el amor al conocimiento (palabra que echo de menos en toda la parafernalia pedagógica).
Tenemos lo que nos merecemos.

4 comentarios:

Joselu dijo...

Se avecinan tiempos oscuros, o al menos peores que los que hemos vivido. No creo que dejen de pagaros. Sería muy fuerte que la autonomía quebrara y no pudiera pagar a los trabajadores de la enseñanza. No lo pienso, pero sí que nuestras condiciones laborales son cada año peor y las condiciones de jubilación van a ser terribles y mucho peores que las que hemos vivido hasta ahora.

Juliiiii dijo...

Me quedo con tu final, que comparto, por desgracia: "somos unos funcionarios aborregados". En cada comunidad con sus particularidades, pero creo que compartimos penurias. Y por desgracia, y te vuelvo a citar: "Tenemos lo que nos merecemos"

caperucitazul dijo...

Gracias por vuestras respuestas. Joselu: yo también creo que se nos avecinan tiempos difíciles, o al menos no tan cómodos como hasta ahora.
Juliii: ¿qué triste verdad?

soy marietta y qué? dijo...

Me ha gustado mucho leer tú reflexión que comparto plenamente y me ha parecido de una gran valentía.
El futuro es muy incierto para cualquier gremio, no obstante, hay que ser optimista.
La educación es un pilar básico en cualquier sociedad y un recorte en la misma es un gran error.
Eso sí, es necesaria una gran reforma y un gran cambio, pero nadie tiene la valentía de acometerla y tampoco de asumirla.
No dejes de pensar en esa dirección