lunes, 15 de diciembre de 2008

Alumno X

Tengo un alumno de 3º, llamémosle X con el siguiente perfil:

-Buenas notas en todas las asignaturas, menos en lengua.
-En general, buenas notas en lengua en los cursos anteriores.
-No trabaja, no hace nunca los ejercicios ni ha entregado ningún trabajo y los exámenes son pésimos.
-Es el gracioso de la clase y la interrumpe constantmente (el famoso parte del post anterior)
-Y además se cree con derecho de aprobar y no entiende su suspenso. Deja entrever que no estudia porque no le caigo bien (qué fácil recurrir al tema personal con el "enemigo" cuando uno mismo no es capaz de asumir la responsabilidad propia)

En resumen: no soporto a este tipo de alumnos. Me da igual que estudien o que no (a partir de cierta edad ya debería ser decisión propia) pero la prepotencia no puedo con ella. Y éste se lleva la palma.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Los partes de amonestación

Cuando estudiaba en el Instituto, poner un parte de amonestación significaba que habías cometido un delito muy grave contra las normas del centro. En las clases habituales, donde siempre (en unas más y en otras menos) el graciosillo típico incordiaba al profesor, lo más habitual era que se le acabara expulsando del aula sin más.
En el sistema actual, donde no se puede echar de clase, la única manera de deshacerte del incordiante por unos minutos es poner un parte. Hay profesores que abusan de esta medida, con lo que acaba por perder su efecto, pero está claro que los partes se han generalizado.
Y no me refiero a amonestar a un chaval conflictivo o delincuente en potencia, sino al típico graciosete que, tras pasados tres meses de curso, no sabe en qué punto está el límite entre la gracia con la que todos nos reímos y la gracia hecha para incordiar al profesor.
En mi clase de 3º C tengo tres alumnos de este tipo:

-"¿Quién copió el Cantar de mio Cid?"
-Mi abuelo

-"¿Qué grito lanza el Cid para que sus soldados entren en la lucha?"
-Mojama

Chistes típicos de graciosillos de clase que ya duran tres meses. Te distorsionan la clase y no hay más remedio que pararles. Les he puesto un parte ante el jefe de estudios. Sé que con otros profesores actúan igual pero de forma más moderada...¿qué hacen estos profesores para que estos alumnos se corten y en vez de cuatro gracias, hagan una y media? Yo les llamo la atención pero sólo he conseguido que se "acojonen" (literalmente) cuando han visto el parte de amonestación. Tienen buen fondo, uno me ha pedido perdón (el que hace la gracia para hacer reír a los compañeros ). El otro no, no sabe hacerlo (sus gracias son para sacar de quicio al profesor, no para divertir a la clase. Algo tiene que ver un pequeño trauma por el divorcio de sus padres, mimos excesivos y ser hijo único).

Pero me sigue quedando la duda...¿Por qué conmigo cuatro gracias y con los otros, una y media? ¿Por qué yo tengo que recurrir al parte para poner orden donde otros les sobra con hablar con ellos a solas una vez?

Sé que estos partes van a servir de mucho en la mejora del clima en el aula. Les han visto las orejas al lobo. Lo noto. Pero no puedo evitar pensar que la autoridad se lleva puesta y yo no la llevo. "Tienes que ganarte la fama de pequeña y joven pero borde" me dicen algunos compañeros. Será eso.