lunes, 25 de junio de 2012
¡40!
sábado, 9 de junio de 2012
Post de viernes publicado el sábado
domingo, 20 de mayo de 2012
ASFIXIA
Lo irreal es más poderoso que lo real.
Porque nada es tan perfecto como uno imaginaba.
Porque solo duran las ideas intangibles, los conceptos, las creencias y las fantasías. La piedra se resquebraja. La madera se pudre. La gente, en fin, se muere.
Pero las cosas tan frágiles como un pensamiento, un sueño, una leyenda, pueden continuar para siempre.
Si puedes cambiar la manera en que piensa la gente, la forma en que se ven a sí mismos, la forma en que ven el mundo, si lo haces, puedes cambiar la forma en que la gente vive su vida. Y esa es la única cosa duradera que puedes crear.Tus relatos, tus recuerdos y tus aventuras serán lo único que te quede...
viernes, 20 de abril de 2012
viernes, 1 de abril de 2011
Yo
el vacío de no quedar
podría ser al cabo inútil y perfecto.
(José Ángel Valente)
Caperucitazul no navega por Internet, sólo naufraga.
miércoles, 9 de junio de 2010
Murakami
No me gusta especialmente Haruki Murakami. No me parece un gran narrador; sus historias no me parece que estén bien contadas y algunas de sus páginas pecan de excesivamente tópicas. Sin embargo, cuando hace unos meses leí Tokio blues, sabía que repetiría. Y a ello me he dedicado esta semana con Sputnik, mi amor.
No es gran literatura, pero la simpleza narrativa de Murakami conecta con cierta intimidad del lector. El que, por cierta inclinación personal o momentánea, necesita de personajes enredados más con sus emociones que con el mundo que les rodea. Esos son los protagonistas de Murakami, de eso van sus novelas y sus diálogos y de ahí que no te dejen indiferente: o repites o quemas el libro.
Llevo días tirando a esa basura borradores de algún post que publicar. La actualidad está plagada de temas que lo merecen: la crisis –ni siquiera sé si debemos llamarla ya por ese apelativo-, España, la democracia, ¿novela o ensayo?, Israel, la educación, el futuro… Mi ignorancia hacia la mayoría de ellos me hace leer cuanto se publica en ciertas páginas seleccionadas de Internet y de algunos libros (desgraciadamente en ese orden) a la espera de entender un mundo que cada vez me parece menos comprensible y en el que tengo la creciente sensación de que nadie dice la verdad. La falacia retórica prima en el discurso de cuantos tratan de convencerme de su postura, por eso ya no me creo nada de lo que leo. Y no, no me he convertido en una nihilista recalcitrante -por ahora-, es sólo cierta sensación momentánea. Siempre he sido más emocional que racional, conozco mejor mi mundo interior que lo que me rodea (algo que no todos pueden decir, por cierto)y por eso a veces me muevo a tientas, y con desconfianza, en el exterior. Y la situación actual no es para menos.
Quizás por eso he disfrutado esta semana leyendo a Murakami: no hay que preocuparse del mundo; sólo el lector y sus emociones. A veces de eso trata la Literatura.













